“Hay que aprender a competir con uno mismo, porque son nuestras propias limitaciones las que hay que superar”
El destacado deportista Lujanino “Gitan” Caroglio (24 años) refuerza desde el año pasado las filas del club de rugby francés RACC quien lo contrató por su talento. En la entrevista el joven nos habló sobre su presente en Europa, sus proyectos y sus sueños
por Carla Lucía Videla




El talentoso jugador lujanino de rubgy llegó el pasado 2 de noviembre a el RACC, un importante club francés por que necesitaban un refuerzo y hasta allá viajó con mira puesta en mejorar algunos aspectos técnicos y físicos. Compartimos con vos la entrevista que Gitan dio a LUJAN365 en donde nos habló de todo y emocionó con su mensaje final
Contanos, ¿cómo está compuesta tu familia?
Mi papá Daniel, mi mamá Mónica y mis hermanos Genaro, Giovani y Gino.
¿Qué rol tuvo tu familia dentro de las decisiones que tomaste en el deporte?
En un primer momento se mostraron en total desacuerdo, no querían que practicara rugby porque creían que era un deporte peligroso. Más de una vez fui a entrenar a escondidas hasta que con el tiempo aceptaron que era lo que me apasionaba y hoy por hoy tengo todo el apoyo de ellos, que sin duda es lo más importante para poder progresar y crecer.
¿Te acordás a qué edad y cómo fue que descubriste tu amor por el rugby?
A los 15 años los chicos del colegio que jugaban en Peumayén me invitaron a jugar. De a poco empecé a entrenar con ellos y a las semanas ya estaba jugando un partido. La amistad que encontré, el cariño y el respeto que me dieron hizo que me enamorara del club.
¿Actualmente mantenes esas amistades que hiciste en tus inicios?
Si por supuesto, incluso estando aquí en Francia el contacto no ha cambiado. Con mis amigos seguimos hablando casi todos los días. La distancia es solo una circunstancia.
¿Qué anécdota te gustaría contarnos?
¡Tengo muchas!, pero la más reciente que viví y creo que expresa la esencia de este deporte fue cuando llegue en noviembre. Una vez aquí (Francia), entrené dos semanas con el equipo sin jugar por que esperaba la licencia y por suerte la segunda semana llegó.
Una vez que tuve la licencia, pude jugar de titular sin saber muy bien del sistema de juego y, aun así, tanto el entrenador como el capitán, me tuvieron confianza. En la arenga dentro del camarín ese día todo el equipo hizo una ronda y yo estaba en el medio, todos tocando mis hombros y escuchando al capitán. No importaba que no hablásemos el mismo idioma, lo que ellos querían era darme confianza y seguridad. Fue increíble porque en ese momento sentí que estaba en mi club (Peumayén).
¿Cómo fue que surgió tu viaje a Francia?
Estaba buscando club a finales de septiembre para irme a jugar a Italia, pero el destino decidió que tenía que irme a Francia. Me llamó Emmanuel Gonzales (Periodista de Rugby de Cuyo) y me comentó que estaban buscando un tercera línea para un club de federal 1.
Esa propuesta finalmente no se dio, pero rápidamente surgió la posibilidad de sumarme al club en donde estoy ahora (RACC) que está en el federal 3 y buscaban un jugador con mi perfil. Así que empecé a contactarme con el club y tres semanas después estaba arriba del avión con destino a Paris.
¿Con qué expectativas viajaste?, ¿Sentís que estás cumpliendo con tus objetivos?
Viajé pensando en mejorar algunos aspectos técnicos y físicos. Después de 7 meses puedo decir que pude mejorar, desarrollar nuevas habilidades y superado mis expectativas que para un deportista es lo más reconfortante. Obviamente soy ambicioso y la vara hoy está más alta, así que espero cumplir y superar eso en un futuro cercano.
¿Cómo logras mantener tu motivación después de tanto tiempo alejado de tu gente, de tus amigos y de tu familia?
Buena pregunta. Es muy difícil estar solo, pero antes de salir sabía que iba a ser duro. La motivación la construís día a día buscando motivos para estar al 100%. Además, tengo en claro que esto es una experiencia que muchos darían todo por tenerla y yo soy un afortunado de estar viviendo lo que todo jugador amateur sueña, que es ser un profesional.
¿Notas grandes diferencias entre los conocimientos que aprendiste acá en Argentina y los que experimentas hoy allá?
En Argentina he aprendido muchísimo. la base y los conocimientos que tiene el rugby en el país es excelente, pero hay una realidad: no solo los jugadores son amateurs, los clubes y los entrenadores también lo son y eso hace una diferencia.
Acá el nivel en el que estoy hay equipos con el 80% del equipo profesional y las instituciones y entrenadores son profesionales 100%. Igual quiero aclarar que en nuestro país hay muchos jugadores que dedican muchísimo tiempo y casi el mismo que dedica un profesional y eso es admirable.
Teniendo en cuenta la experiencia enriquecedora que éste viaje te va a brindar, ¿con qué objetivos vas a volver a Mendoza y en qué crees que vas a poder aportar?
Es posible que a mediados de julio vuelva y lo primero que quiero hacer es colaborar con la primera de mi club que en ese entonces va a estar empezando la segunda etapa del torneo regional. Me gustaría poder transmitir mi experiencia a los que estén interesados.
Una de mis aspiraciones es poder llegar a jugar en el seleccionado de mendocino que es un objetivo y deuda pendiente que tengo conmigo mismo. Siempre teniendo en claro que hay que seguir trabajando de forma seria e intensa como lo estoy haciendo acá.
¿Qué significa Peumayén Rugby Club para vos?
Esfuerzo, familia, perseverancia, amistad, respeto y podría seguir nombrándote palabras que representan lo que significa para mí, pero principalmente creo que es el lugar que me regaló a mi mejor amigo, Agustín el “topo” Carmona que siempre me ha apoyado, me regalo la posibilidad de aprender, jugar en primera, desarrollarme y es la estructura que suma a mi esfuerzo permanente y que me ha permitido estar en otro país.
¿Qué mensaje te gustaría enviarles a los jóvenes que hoy te toman como referente de este deporte en nuestro departamento?
Que con esfuerzo y determinación pueden lograr cualquier objetivo deportivo por más ambicioso que sea. Hay que trabajar muy duro y la mayoría de las veces van a sentir que no están progresando. Eso ocurre porque todos queremos que justamente “todo” ocurra más rápido.
Pero hay que tener en claro que cualquier deportista necesita de procesos que llevan tiempo, que cada etapa es importante, que se requiere de paciencia y que cada etapa bien finalizada los pondrá más cerca del objetivo.
Hay que aprender a competir con uno mismo, porque son nuestras propias limitaciones las que hay que superar. Si aceptamos las que tenemos, se puede trabajar y mejorar día a día. En definitiva, les pediría que “sean sinceros al momento de la autocrítica ya que es la única forma de mejorar realmente”
Para terminar, una frase que te identifique
Una vez un capitán, durante una arenga, cerró con la siguiente frase: “Esto es lo que nos gusta”. A esa frase la tengo presente en todo momento por que he disfrutado cada segundo de mi vida que he dedicado a este deporte.
El rugby es lo que me gusta y apasiona. En la vida es importante hacer lo que nos hace realmente feliz. La realidad es que hoy son pocos los suficientemente fuertes que deciden pelear por los que les hace bien.
Mi caso es el rugby y puedo hacerlo sin dejar de lado otras cosas importantes como lo es la familia, los amigos el trabajo y la facultad, “Soy un agradecido de poder hacer lo que me gusta”.
Terminada la entrevista, Gitan nos envió un emotivo mensaje que compartimos con vos
