Roberto Pettinato: "Necesito trabajar porque no ahorro"
El irreverente conductor y músico, quien culmina las presentaciones de "Me quiero portar bien", habló con Infobae sobre la tv argentina, su relación con el dinero y su presente laboral. "El Duro de Domar de antes era mejor", aseguró, en medio de rumores de regreso al 13

por Tatiana Schapiro para infobae.com
El portal de noticias infobae.com entrevistó al conductor.
Excluyéndote a vos, ¿quién considerás que es el mejor conductor de la televisión?
No hay un mejor conductor. Hay algunos que son muy valiosos y hacen muy bien su trabajo. Hacen trabajos que yo no sé hacer: yo no sé hacer de Julián Weich, no sé hacer con ese entusiasmo de [Santiago] del Moro, que, obviamente es un falso entusiasmo, porque somos conductores y uno hace que le interesa, o Guido Kaczka. Intenté hacer un par de programas haciéndome el Nicolás Repetto con las cartas y los dados, y era pésimo. No es que era pésimo porque no era gracioso, es que la gente no me creía, por lo tanto era pésimo. Como conductor sí puedo decir, aunque no lo tenga, que soy el único que puede hacer un show de medianoche. No hay ningún otro, se terminó.
¿Falta acá un buen show de medianoche?
Es que acá la gente sigue creyendo que [Alejandro] Fantino es el mejor preguntador y periodista, pero es porque yo no estoy, porque no tengo tiempo. Estoy con Duro de Domar, con todas las pelotudeces que hago.
¿Si te llamaran para conducir Showmatch, lo harías?
Lo haría, pero obviamente sería por el dinero. Soy muy consciente de que trabajo dentro de la máquina de la televisión. Hago cosas a destajo, algunas que las pego y son de las que me gustan, como Orsai a la medianoche, con el gordo [Gonzalo] Bonadeo; Duro de Acostar, en Telefe, con el traje amarillo que fue el primer talk show de la noche; el Duro de Domar de los años anteriores. El de ahora está bueno, pero el de años anteriores era mejor. Hay algunas cositas que las pegué. Otras las hago así, tipo: "Bueno, ¿qué querés que haga? ¿Que vaya a la plaza y la gente cante? Bueno, vamos". ¿Tocarías con Fito Páez? ¿Tocarías con Enrique Iglesias? Y, bue...
Si hay que ir, vamos.
¿Cuánta plata hay? Voy, toco cuatro notas y lo toco. Pero vos sabés claramente que no es eso.
¿Y qué no harías por ninguna plata del mundo?
Tocar con Enrique Iglesias no lo haría. Ni con ningún músico. No soy de andar tocando por ahí.
Ahora viene [Ricardo] Arjona. ¿Si te llama, le decimos que no?
No, no. Arjona me parece un demente total. No está en mi cabeza escribirle a la grasa abdominal ni a la menstruación. No sé si se está burlando de las mujeres o si es una buena onda.
¿Por qué seguís trabajando?
Ah, porque me gasté toda la plata (risas). Siempre digo: "Soy una persona que vive bien, tiene sus mismos discos y sus cosas", pero no tengo plata ahorrada. Necesito trabajar, porque no tengo plata ahorrada, en serio. Es una cosa absurda.
En el imaginario colectivo una figura como vos es millonaria.
Toda la vida dije que no hay que ser millonario, eso es de grasas. No hay que ser millonario, hay que lucir millonario. Entonces te esforzás la mitad del tiempo. No tenés que amargarte, porque todos los millonarios tienen una cara de amargados. No creo en el súper millonario gracioso, divertido y alegre. Tienen unas expresiones que vos decís: "Dios mío". No está bueno ser millonario, pero sí lucir como. En una época que me hacía trajes de cualquier cosa, iba y agarraba telas de un hotel alojamiento, como decir cortina de hotel; la gente se creía que los trajes que usaba eran "guau".
Me encanta que no chamuyes, porque podrías decir perfectamente "Trabajo por vocación, no podría vivir sin trabajar".
No creo en la vocación, creo en el placer, en esa visión Peter Pan de la vida. Me puedo quedar toda la tarde escuchando discos, rascándome, mirando un rato la tele; o sea, no creo en el trabajo. El inicio de la esclavitud es el día que algún hombre Neanderthal dijo: "Yo no voy a trabajar más, pero va a trabajar él", y ahí empezó la esclavitud. Le dijeron: "Si vos trabajás, yo te doy medio diente de mamut". Y el otro dijo: "Bueno". Así sucesivamente y se armó una pelota. El trabajo me parece totalmente antinatural para el ser humano. Tampoco creo en los que dicen: "No, el trabajo hace bien a la mente, porque te despeja". ¿En serio? Yo pensé que era estar en la cama con una hermosa mujer, pasar toda la tarde tirados, tomar mate y hacer el amor. Después leemos un libro, y yo digo: "Tengo un tema" y traigo la guitarra. Yo creo que era eso.
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